La Dictadura franquista supuso un largo periodo de dura represión para aquellas personas que defendían principios democráticos. Unas pagaron con su vida, todavía hoy ninguna ha encontrado reparación y miles ni una digna sepultura. Otras durante largos años defendíamos y defendemos la Democracia y sus valores fundamentales que desde 1978 recoge la Constitución.
Quienes luchamos entonces éramos personas de diferentes edades y profesiones. En nuestro caso éramos adolescentes no diferentes a otras personas de nuestra edad. Nos organizamos en los institutos y otros centros de enseñanza, entonces separados en femeninos y masculinos, para reclamar una mejor educación: mejores condiciones de escolarización, más plazas escolares,… Queríamos reunirnos sin miedo a que nos detuvieran, a protestar por lo que nos interesaba y nos atañía directamente en nuestra vida cotidiana, acceder a leer libros sin censuras políticas, en definitiva a transformar un país asfixiante social y políticamente.
Hablamos de 1968 cuando nos comprometimos colectivamente y creamos un movimiento de estudiantes, la Unión Democrática de Estudiantes de Enseñanza Media (UDEEM) que continuó en el tiempo. Teníamos entre 13 y 17 años y nuestro objetivo era cambiar las cosas para mejorar nuestro presente y nuestro futuro. Hubo detenciones en el Estado de Excepción que se promulgó en todo el país en 1969. Irrumpían en el domicilio familiar incluso de madrugada o apresando a algunos durante la clase en el instituto. Nos detenía la Brigada Político Social manteniendo a menores de edad días y días en los calabozos de la Dirección General de Seguridad. Torturas, amenazas, proceso, cárcel…
No nos sentimos héroes ni cosa parecida. Sí nos consideramos víctimas de la represión, de la asfixia que impregnaba todos los ámbitos, de una educación con contenidos mutilados y un régimen opresivo y brutal que duraba demasiado tiempo. Teníamos el convencimiento y la determinación de que podíamos y debíamos ayudar al cambio, acabar con la dictadura y vivir en democracia. Y lo conseguimos.
Ya no están todas las personas que formamos parte de ese movimiento estudiantil pero tenemos la certeza de que apoyarían la iniciativa del Gobierno de la Ley de Memoria Democrática porque nos parece absolutamente necesario establecer políticas de verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición.
Conocer nuestro pasado, interpretarlo y garantizar el conocimiento del mismo a las futuras generaciones es necesario para defender la democracia y alejarnos de opciones autoritarias. Después de medio siglo, aquellos adolescentes de UDEEM trabajamos para que aquella historia de la lucha por la Democracia en los institutos, mayoritariamente separados en masculinos y femeninos, se conozca por las nuevas generaciones. Es una obligación para quienes defendemos la Libertad y la Democracia y el entendimiento como principios fundamentales de convivencia.
Nota: El grupo de trabajo UDEEM, tiene como objetivos
∙ Documental, sobre acciones estudiantes Enseñanza Media en el periodo 1968- 1976 y detenciones, torturas y proceso en el Instituto San Isidro de Madrid en 1969.
∙ Recuperación de documentos para conformar un archivo histórico sobre sus acciones en aquel periodo.
∙ Realizar un estudio histórico sobre esta materia con el objeto de difundir en centros educativos.
∙ Difusión mediante diferentes medios de aquella lucha por la democracia. Contacto: udeem1968@gmail.com
La situación de la Enseñanza Media a pesar de las promesas del Ministerio y de las pretendidas reformas existen[ten]tes dentro de [la] “La ley de Educación” no hace sino empeorar a pasos agigantados, acentuando cada vez, la grave crisis que padece la educación en España.
A pesar de lo que dice el Ministerio, no existen plazas escolares para todos los alumnos; en la Universidad también se establece selección; utilizándola como medio represivo contra el alumnado. Nosotros manifestamos nuestra repulsa a la Ley de Educación, elaborada por los cuatro burócratas del Ministerio y Villar Palasí, sin contar con profesores ni con alumnos. Esta ley, pretendidamente reformadora de la Enseñanza, no aborda los problemas básicos de nuestra educación y trae consigo una serie de fallos, como son: La convalidación de la Enseñanza General Básica y el Bachillerato Unificado Polivalente, que no encuentra solución.
Por otro lado, el gran defecto de la enseñanza española, el clasismo, sigue sin solucionarse. ¿Cuántos son hoy los hijos de obreros que estudian el bachillerato Superior? La enseñanza sigue siendo un lujo al cual sólo pueden acceder los más privilegiados económicamente, y este problema que nosotros consideramos básico no ha sido abordado por el Ministerio.
Se nos sigue impartiendo una enseñanza totalmente memorística, que no permite el libre desarrollo de la personalidad del alumno, y que tiende a la creación de perfectos engranajes para el sistema. Frente al creciente descontento del alumnado y profesorado, son utilizados todo tipo de métodos represivos. Un ejemplo de ello pueden ser las evaluaciones como método de control sobre el alumnado. Tenemos que ser conscientes de que en la medida en que aumenta nuestro movimiento y nuestra conciencia social, aumenta la represión, amparada en una Ley de Educación represiva.
Frente a esta situación, LA UNIÓN DEMOCRÁTICA DE ESTUDIANTES DE ENSEÑANZA MEDIA, exige:
– Una Enseñanza Popular, no clasista, gratuita y obligatoria hasta los 18 años.
– Acabar con la discriminación de la mujer y llegar a una coeducación real.
– Formación pedagógica del profesorado.
– Auténtica Enseñanza, humanística y objetiva.
– Derecho a la enseñanza en lengua vernácula.
– Supresión de la Religión como materia obligatoria, y sustitución de la F.E.N. Por una auténtica y objetiva formación política.
Para conseguir todo esto, consideramos imprescindible el abrir cauces de representatividad en el alumnado, que en este momento pueden ser: los delegados de curso y las delegaciones de centro. Creemos que una interdelegación de centros de Madrid puede ser la forma inicial del Sindicato libre y representativo de Enseñanza Media, en cuya creación todos tenemos que participar.
Vemos como mejor medio para desarrollar una lucha de masas, la realización de ASAMBLEAS de centro con la participación de todo el alumnado, de donde salgan las decisiones a tomar de cara a la lucha. Debemos asimismo aprovechar todo tipo de formas, tanto legales como ilegales, para potenciarla.
Todas nuestras peticiones van unidas a los elementales derechos de reunión, asociación, expresión y huelga, imposibles con la actual dictadura fascista, por lo que expresamos nuestra participación en la lucha que llevan los pueblos de España por un Estado democrático y libre.
Hacemos aquí un llamamiento a todos los estudiantes de enseñanza media para que se unan a U.D.E.E.M., y para que desarrollen en todos los centros acciones de masas de todo tipo en defensa de nuestros derechos.
¡POR UNA ENSEÑANZA POPULAR!
¡POR EL SINDICATO DEMOCRÁTICO DE ENSEÑANZA MEDIA!
¡POR UNA ESPAÑA LIBRE Y DEMOCRÁTICA!
U.D.E.E.M.
Unión Democrática de Estudiantes de Enseñanza Media
Difícil reconstrucción de una hoja impresa por una rudimentaria «vietnamita».
Religión, Educación Física, Formación del Espíritu Nacional
Latín, Lengua española, Historia, Matemáticas, Física y Química
La Revalida de Bachiller Elemental constaba de tres grupos de asignaturas:
I.- Religión, Idioma Moderno, Formación del Espíritu Nacional y Educación Física
II.- Latín, Lengua y Literatura españolas, Geografía e Historia
III.- Matemáticas, Física y Química, Ciencias Naturales
Segundo ciclo o Bachiller superior de 2 cursos que finalizaban con una Revalida
Se podrá acceder cuando en el año natural se cumplan al menos los catorce años de edad.
En Bachiller Superior había que elegir entre Ciencias y Letras
En Quinto teníamos ocho asignaturas:
Religión, Educación Física, Formación del Espíritu Nacional
Ciencias Naturales, Dibujo, Idioma Moderno
Letras: Latín, Griego,
Ciencias: Matemáticas, Química
En Sexto teníamos ocho asignaturas:
Religión, Educación Física, Formación del Espíritu Nacional
Filosofía, Literatura, Historia del Arte y de la Cultura
Letras: Latín y Griego
Ciencias: Matemáticas, Física
La Revalida de Bachiller Superior constaba de tres grupos de asignaturas:
I.- Religión, Idioma Moderno, Formación del Espíritu Nacional y Educación Física
II.- Filosofía, Literatura, Historia del Arte y de la Cultura españolas, Ciencias Naturales
Ciencias III.- Matemáticas, Física y Química
Letras III.- Latín y Griego
Preuniversitario hasta el Curso 1970-1971
Religión
Historia de la Filosofía, Literatura española, Historia de España, Idioma Moderno, Biología
Ciencias: Matemáticas, Física y Química
Letras: Latín y Griego
Finalizaba con la Prueba de Madurez
Constaba de dos ejercicios en una Prueba Común y otros dos en una Prueba Específica. En ambos se obtenía una nota media que debía superar el 5 (Apto) y la Media de puntuación final.
Los Institutos Nacionales (Públicos) de Enseñanza Media en Madrid, segregaban por sexo, eran Beatriz Galindo, Isabel La Católica, Lope de Vega (mujeres) y Cardenal Cisneros (antiguo Noviciado), Cervantes, Ramiro de Maeztu, San Isidro. Algunos Institutos contaron con Secciones o Filiales que en la mayoría de los casos se transformaron en nuevos Institutos. Emperatriz María de Austria femenino y Calderón de la Barca masculino (creados en 1964), Tirso de Molina mixto (1967), Secciones convertidas en Instituto Gregorio Marañón, Santamarca a finales de los 60.
España contaba con un sistema educativo público reducido para la enseñanza primaria y la media, que estaba en manos de la iglesia y de entidades privadas. El mundo de la enseñanza superior era mayoritariamente público, como ya he indicado, y en Madrid estaba reducido inicialmente a una universidad la Complutense y a las Escuelas Técnicas Superiores, con el tiempo se añadiría la Autónoma, la Politécnica y la UNED. A estas universidades se tenía acceso por el reducido coste de la matrícula, pero las trabas se establecían por la selectividad (Examen de estado, Preuniversitario o Curso de Orientación Universitaria) que carecían de plazas para compaginar con un puesto de trabajo.
Curso
Bachiller España
Enseñanza Oficial
Bachiller Madrid
Enseñanza Oficial
España
España
1940-1941
157.707
53.778
1945-1946
194.741
37.967
1950-1951
221.809
35.933
1955-1956
328.010
52.741
58.869
Bachiller Técnico
F. Profesional
1960-1961
474.057
81.896
59.542
7.404
23.378
0
1961-1962
564.111
93.318
91.210
7.947
29.474
0
1962-1963
622.872
114.262
101.107
11.765
30.396
0
1963-1964
682.226
133.707
111.316
13.464
36.253
0
1964-1965
745.044
151.581
115.666
13.959
44.482
111.262
1965-1966
834.290
179.487
138.242
17.341
49.976
119.187
1966-1967
929.589
213.786
149.705
22.792
55.221
125.577
1967-1968
1.124.947
298.319
183.623
28.306
40.052
136.045
1968-1969
1.207.006
360.874
195.498
34.780
32.230
146.625
1969-1970
1.371.078
441.299
218.821
42.405
22.262
150.997
1970-1971
1.521.857
542.394
235.846
54.195
16.296
151.760
1971-1972
1.323.060
529.699
186.145
40.027
0
159.005
1972-1973
1.274.097
557.675
172.712
50.024
0
178.151
1973-1974
1.012.945
485.525
160.939
50.311
0
204.749
1974-1975
792.179
405.012
130.944
42.998
0
233.915
La evolución del número de estudiantes de Bachiller fue en ascenso y se vieron alterados los datos al cambiar el sistema educativo con la modificación del Plan de Sainz Rodríguez de 1938 por la Ley de Ordenación de la Enseñanza Media de Ruiz Jiménez de 1953 (bachiller elemental de cuatro cursos que había que revalidar [revalida de bachiller elemental] y bachiller superior de dos cursos [revalida de bachiller superior], con la prueba de madurez Preuniversitario) y la Ley de Villar Palasí en 1970 (Enseñanza General Básica de ocho cursos obligatorios que finalizaba a los 14 años [edad a la que finalizaba el anterior Bachiller elemental], Bachiller Unificado Polivalente [inicia su implantación en 1975] y Curso de Orientación Universitaria).
La alteración descendente del número de estudiantes en el curso 1971-1972 es consecuencia de la implantación de la EGB y, por tanto, la progresiva supresión del Bachiller elemental. La enseñanza oficial, pública, no alcanzó el 50% hasta el curso 1974-75, era la única que ofrecía unas garantías mínimas de cualificación del profesorado.
La característica más importante de los estudios de Bachiller fue la segregación por sexo y la dependencia de la educación de la iglesia católica, más allá de la obligatoriedad de la religión católica como asignatura en todos los cursos. Este privilegio de la iglesia era el canón por su apoyo al golpe de estado de 1936.
El caso de Madrid fue aún peor que en la media española. Incluso en el momento de mayor expansión de la enseñanza en centros oficiales no llegó a representar ni un tercio del total y una ausencia de inversión en institutos hasta los años sesenta (25 años de adoctrinamiento extensivo e intensivo).
La mujer en la Enseñanza Media durante la dictadura.
Cuando la mujer representaba en España en 1940 un 51,96% de la población española y un 55,4% de la madrileña. Durante el curso 1940-1941 en España las mujeres representaban en la enseñanza media (bachiller) eran 56.648 o un 35,92% de la población estudiantil matriculada, que en el caso madrileño eran 5.572 o un 19,04%.
La mujer representaba en España en 1950 un 51,80% de la población española y un 54,35% de la madrileña. En el cursos 1950-1951 en España eran 78.067 o un 35,20% y en Madrid 14.778 o un 26,41%.
En el censo de 1960 la mujer representaba en España un 51,4% de la población española y un 53,28% de la madrileña. En el curso 1960-1961 las españolas eran 183.206 o un 38,65% y las madrileñas 22.984 o un 38,60%. Se llega a una situación de equilibrio entre la mujer madrileña y la media española matriculada.
En el censo de 1970 la mujer representaba en España un 51,17% de la población española y un 52,64% de la madrileña. El último curso de la dictadura 1974-1975 en España el 47,75% eran mujeres y en Madrid el 46,86%.
La dictadura no llegó a incorporar a la mujer a la enseñanza media a lo largo de estos años y, aunque los modelos de concentración en la Madrid debían ser su espejo, se demuestra que la capital, provincia o actual región no obtuvo un tratamiento que potenciase la igualdad en el derecho a acceder a la educación.
Los dos elementos estructurales distintivos del sistema educativo de la Enseñanza Media durante el franquismo fueron la subordinación del sistema a la iglesia católica, ante la reducida oferta educativa oficial, y la discriminación de la mujer en el acceso a la educación. En Madrid estuvo agudizada la subordinación a la iglesia y a la discriminación.
Evolución de la presencia de la mujer en las Facultades durante la Dictadura.
Durante el curso 1940-1941 en España las mujeres representaban en las Facultades eran 4.466 o un 13,23% de la población estudiantil matriculada, que en el caso madrileño (Universidad Complutense) eran 1.841 o un 19,81%.
En el cursos 1950-1951 en España eran 7.667 o un 14,85% y en Madrid (Universidad Complutense) 2.950 o un 17,23%.
En el curso 1960-1961 las españolas eran 13.855 o un 22,26% y las madrileñas (Universidad Complutense) 5.927 o un 25,57%. Se llega a una situación de equilibrio entre la mujer madrileña y la media española matriculada.
En el curso 1970-1971 las españolas eran 13.855 o un 22,26% y las madrileñas (Universidad Complutense) 5.927 o un 25,57%.
El último curso de la dictadura 1974-1975 en España eran 106.391 o el 38,65% eran mujeres y en Madrid (Universidad Complutense y Autónoma) eran 33.135 o el 43,45%.
Se caracteriza por la presencia de la mujer, superior en la UCM y luego por la UAM, en la medida que absorbían un área geográfica de influencia superior a la de Madrid. De todas las maneras sigue siendo significativa la limitación del derecho a la educación de la mujer.
Evolución de la presencia de la mujer en las Escuelas Técnicas Superiores durante la Dictadura.
Durante el curso 1940-1941 fueron 5 mujeres (Arquitectura) en España, en 1950-1951 fue una mujer (Agrónomos), en 1974-1975 fueron 1.802 o un 26,97% de ellas 1.793 en Madrid.
Las diferencias de igualdad en el acceso de la mujer en las Escuelas Técnicas Superiores con el conjunto del sistema fue especialmente significativo. Estos centros no solamente eran elitistas, sino que además eran significativamente machistas en el acceso.
Entiendo que la educación no es algo fraccionado, ni fraccionable, por eso incluyo las normas que comprenden desde la educación primaria hasta la educación superior, teniendo en consideración que la investigación forma parte del sistema educativo. Por eso incorporo la relación de los Ministros, Presidentes del CSIC y Rectores de las universidades madrileñas.
La Historia oficial refleja la importancia de los Ministros y sus políticas. Los Ministros de Educación del golpista y dictador Franco y las leyes que elaboraron fueron los nueve relacionados. Los conquistadores, opresores, represores tenían como objetivo complementario adoctrinar en los valores de la denominada gloriosa cruzada contra la democrática sociedad española. Destacaba la exaltación del caudillismo militar, sustentado en los valores de la supresión de los derechos y de la soberanía popular, sirviéndose de la manipulación del sistema educativo con la combinación ideológica del falangismo y del catolicismo.
Siguieron el modelo de conquista militar colonial, la ocupación del territorio, la persecución de los desafectos, represión de los demócratas, la humillación, la detención, el asesinato, el exilio, el destierro, la venganza, la apropiación y la delacción como pautas de conducta, la construcción de una administración, una educación y una legislación basada en sus valores excluyentes que pensaban que les permitiría tener una sociedad derrotada y sumisa, así como a sus descendientes criados en el miedo y la amenaza (de militares, policías, jueces, curas, falangistas, carlistas).
En conjunto el sistema educativo tenía un modelo estructural Educación Física, en manos de militares, Formación del Espíritu Nacional, en manos de falangistas, y Religión, en manos de la iglesia católica. Eran asignaturas obligatorias en todas las etapas educativas.
Ministros de Educación de los gobiernos franquistas
Tomás Domínguez Arévalo (conde de Rodezno), Carlista (28-04-1939 a 9-08-1939)
José Ibáñez Martín, Asociación Católica Nacional de Propagandistas (9-08-1939 a 19-07-1951) Ley de creación del CSIC 1939, Ley sobre Ordenación de la Universidad Española 1943 (vigente hasta 1970) y Ley sobre Educación Primaria 1945. Depuró el Magisterio Español, su política fue someter la educación al servicio de la dictadura y de la iglesia. Preside el CSIC desde 30-12-1939 a 31-08-1967, vicepresidente el futuro obispo de Tuy, secretario un cura del Opus Dei. Subordina la ciencia a la ideología católica.
Joaquín Ruiz-Jiménez Cortés, Católico presidió PAX Romana hasta 1946 (19-07-1951 a 15-02-1956) Ley de ordenación de la Enseñanza Media 1953, Los conflictos estudiantiles de 1956 supusieron su destitución. Propuso a Jorge Jordana Fuentes como Jefe Nacional del S.E.U. (sindicato falangista de estudiantes universitarios), lo intentó reorganizar, desacreditado ante los universitarios por la cancelación del congreso universitario de escritores jóvenes y la represión policial de los estudiantes fue cesado.
José Luis Villar Palasí (16-04-1968 a 11-06-1973) y presidente del CSIC (21-08-1971 a 24-09-1973) Real Decreto-Ley Medidas urgentes de reestructutación universitaria 1968 Crea las Universidades Autónomas Madrid y Barcelona, la Universidad de Bilbao, reestructura los distritos universitarios y crea los Politécnicos de Barcelona y Valencia. Ley General de Educación 1970 Enseñanza obligatoria hasta los 14 años EGB e implantó el BUP y el COU. Creó la Universidad Nacional de Educación a Distancia UNED. Le sucedieron en el CSIC Enrique Gutiérrez Ríos (12-10-1973 a 9-10-1974) y Eduardo Primo Yúfera (25-10-1974 a 11-02-1977) ninguno de los dos fue ministro.
Julio Rodríguez Martínez, Opus Dei (11-06-1973 a 3-01-1974) Implantó un curso el calendario juliano (comienzo de curso en enero como el año natural). Solamente duró un curso.
Pío Zabala y Lera 1939 a 1951. Pedro Laín Entralgo 1951 a 1956. Segismundo Royo-Villanova y Fernández-Cavada 1956 a 1964. Enrique Gutiérrez Ríos 1964 a 1967. Isidoro Martín Martínez 1967 a 1968. José Botella Llusiá 1968 a 1972. Adolfo Muñoz Alonso 1972 a 1973. Ángel González Álvarez 1973 a 1976.
Universidad Autónoma de Madrid
Luis Sánchez Agesta 1970 a 1972. Julio Rodríguez Martínez 1972 a 1973. Gratiniano Nieto Gallo 1973 a 1978.
En 1940 Madrid ciudad tenía una extensión de 68 kilómetros cuadrados. Su población estaba compuesta por 541.000 capitalinos, los 547.000 restantes procedían de la provincia un 5% y del resto del territorio y del extranjero.
Desde el año 1948 hasta 1954 la Villa de Madrid coloniza y expropia los siguientes municipios Carabanchel Alto y Bajo, Chamartín de la Rosa, Canillas, Canillejas, Barajas, Hortaleza, Vallecas. Desde 1951 El Pardo, Fuencarral, Aravaca, Vicálvaro y Villaverde. Supuso la centralización y la incorporación de 538 kilómetros cuadrados y de una población que según sus últimos censos ascendía a 330.000 habitantes.
Eso representaba que en el censo de 1950 (referencia 31-12) tuviese 757.000 capitalinos, 236.000 más que en 1940, pero procedían de la anexión al menos 261.000.
En el censo de 1970, ya integrados los habitantes de sus municipios colindantes, tendrá 1.454.000 capitalinos, algo menos de un 3% de proceden de la propia provincia y el resto 1.572.000 procedían del resto del territorio y del extranjero.
Durante todos estos censos predomina la presencia de la mujer en todos los grupo. La ciudad de Madrid representaba el 4% de la población española en 1940 y un 9% en 1970.
Si se observa la fecha de nacimiento en 1970, se obtiene:
Nacidos
Edades
Hombres
Mujeres
Total
1941 a 1945
29 a 25
106.780
115.757
222.537
1946 a 1950
24 a 20
120.840
126.557
247.397
1951 a 1955
19 a 15
118.722
122.302
241.024
346.342
364.616
710.958
Censo
Todas
1.478.182
1.642.760
3.120.942
Porcentaje
23,43%
22,20%
22,78%
El número de personas residentes en Madrid, nacidas desde el final de la guerra, en edades susceptibles de acceder o haber accedido a estudios de enseñanza media y a estudios universitarios, suponía en 1970 de un 22,78%.
Más allá de este conjunto estaban los procedentes de otros territorios y de edades diferentes a las comprendidas en estos datos.
Universidad
En Madrid tenían su sede las siguientes Universidades la Complutense de Madrid, la Autónoma de Madrid (creada en 1968) y la Politécnica de Madrid (creada por agrupación de las existentes Escuelas de enseñanzas Técnicas en 1971) y la UNED (creada en 1972). También estaba presente el ICAI de la Pontificia de Comillas.
Evolución de la población universitaria matriculada en Facultades de Ciencias, Económicas, Derecho, Farmacia, Filosofía, Medicina y Veterinaria. En el curso 1972-1973 se incorporan como Facultades de Políticas y de Ciencias de la Información.
El punto de partida fue el curso 1940-1941 con 33.763 estudiantes en Facultades, de ellos 9.293 en Madrid.
Curso
España
Madrid
1955-1956
57.030
19.074
1960-1961
64.010
24.448
1965-1966
92.983
30.625
1966-1967
105.370
35.975
1967-1968
115.590
36.575
1968-1969
134.945
42.091
1969-1970
150.094
45.000
1970-1971
168.612
50.692
1971-1972
195.237
55.268
1972-1973
210.441
56.169
1973-1974
251.866
69.487
1974-1975
275.300
76.252
Escuelas Técnicas Superiores
El punto de partida fue el curso 1940-1941 con 1.731 estudiantes en Escuelas, de ellos 1.188 en Madrid.
Evolución de la población universitaria matriculada en Madrid en las Escuelas Técnicas Superiores de Arquitectura, Aeronáuticos, Agrónomos, Caminos, Industriales, Minas, Montes, Navales, Telecomunicaciones e ICAI en Madrid.
Los datos de España añaden Arquitectura de Barcelona y Sevilla, Agrónomos de Valencia, Industriales de Barcelona, Bilbao y San Sebastián, Textiles de Terrasa, Minas de Oviedo, Química de Sarria.
Curso
España
Madrid
1955-1956
4.429
2.741
1960-1961
17.711
11.003
1965-1966
32.896
19.131
1966-1967
36.038
20.707
1967-1968
38.695
21.342
1968-1969
41.483
22.068
1969-1970
42.045
21.156
1970-1971
44.547
23.601
1971-1972
42.978
21.302
1972-1973
44.738
22.184
1973-1974
45.768
23.037
1974-1975
48.736
25.378
En las Escuelas Superiores se concentraba la enseñanza en los centros de Madrid entre un 60% en los años 50 y un 50% en los últimos cursos de la dictadura años setenta. Mientras que en las Facultades estaba más distribuida la población universitaria en 1960 un pico de un 38% en Madrid, pero siempre en torno a un 30% y descendiendo a un 27% a partir de 1972.
La población universitaria de las Facultades y de las Escuelas Técnicas Superiores supuso en la ciudad de Madrid un tránsito desde los 10.481 estudiantes de 1940-41, a los 21.815 de 1955-56, a los 66.156 de 1969-1970 y a los 101.630 de 1974-1975.
La memoria es un conjunto de imágenes de hechos y de situaciones que quedan en la mente de cada uno. Cuando sus actores la recuperan para dar testimonio de unos acontecimientos, se enmarca dentro de la consideración de Memoria histórica.
La recuperación de la Memoria histórica en el Estado español suele abarcar el período comprendido entre el comienzo de la sublevación militar contra la II República y los años iniciales de la dictadura franquista, auténticos años de plomo. Pero se podría ser más ambicioso y ampliar ese lapso de tiempo, abarcando los años posteriores de la dictadura. Esa es nuestra intención. Fuimos personas no especialmente destacadas en la lucha antifranquista como algunas figuras históricas, pero evidentemente pusimos nuestro grano de arena para empujar y, como diría Raimon en su canción Diguem No, propiciar el final de la dictadura.
Los años pasan inexorablemente y quienes nacimos, fuimos criados y educados durante la violenta dictadura franquista, poco a poco vamos desapareciendo físicamente, unos por accidentes, otros por razones de edad o de enfermedad. Es ley de vida. La pérdida de la memoria y de la vida con el transcurrir del tiempo son hechos inexorables. La memoria puede empezarnos a flaquear en cualquier momento y corremos el riesgo de que todo lo vivido en aquellos años se convierta en un mero dato numérico como mucho clasificado por tipología o por género (número de ejecuciones, asesinatos, persecuciones, detenciones, violaciones, torturas, procesamientos, sentencias, multas, encarcelamientos, expedientes, destierros, exilios, marginaciones).
Desde el año 1939 a la actualidad ya han transcurrido 78 años y desde 1959 han pasado 58 años. Esa fue una de las razones fundamentales para comenzar este proyecto de recuperación de la memoria histórica de los estudiantes antifranquistas en Madrid desde finales de los años cincuenta hasta 1977. Nos centramos en quienes alcanzamos la mayoría de edad legal de 18 años en las elecciones de 1977 o, lo que iba bastante paralelo, en algunos de los que padecimos al Tribunal de Orden Público (1963 a 1977) de funesto recuerdo.
La Memoria histórica (historia de vida u oral) se basa en fuentes directas de información básica, fuentes informativas que tienen un tiempo tasado. Es la historia de vida recopilada a través de conversaciones, recuerdos personales, entrevistas y encuestas realizadas a activistas de aquellos años. La mayoría éramos y seguimos siendo personas más o menos anónimas que nos movilizamos, reunimos, organizamos y dimos consistencia a la lucha contra un sistema político, encarnado por el dictador Francisco Franco.
La historia de vida es complementaria a los archivos, la prensa y el conjunto de fuentes documentales que son o serán accesibles en algún momento (salvo catástrofes naturales o el mantenimiento de la legislación franquista de secretos oficiales), para poder estudiar en detalle ese período. Son testimonios que en ningún caso sustituyen las fuentes tradicionales, pero si las enriquecen en la medida que aportan la descripción personalizada de agentes sociales excluidos de la historia.
Por esta razón hemos iniciado un Proyecto con los estudiantes madrileños nacidos después de la guerra, víctimas de una dictadura. La principal característica es la de haber estudiado en Madrid durante aquellos años sin importar el origen ni la militancia de cada uno. Acotamos el universo de las personas a localizar en el tiempo, en el lugar y en un sector social que temporalmente nos dio cohesión y que en la mayoría de los casos nos impulsó a participar al mismo tiempo o posteriormente en los citados movimientos en diferentes lugares. No pretendemos erigirnos en los principales protagonistas de la lucha antifranquista ni por sector (estudiantil y profesional), ni por territorio (Catalunya, Andalucía, Euskadi, Galicia, País Valencià, Asturias, …), ni por tipos de movimiento de barrio (vecinales), de edad (juveniles) de clase (obreros).
La sociedad de la época padecía la sistémica represión de la dictadura franquista, la ausencia de libertades, el adoctrinamiento de la iglesia católica y de la Falange. Todos éramos tratados como si hubiésemos perdido una guerra – peor aún- como delincuentes políticos y sociales por no aplaudir la victoria de Franco sobre la República. Los estudiantes, entre otros, fuimos perseguidos, detenidos, torturados, heridos, asesinados, ejecutados, expedientados, expulsados de los campus universitarios, multados, desterrados, exiliados, procesados, condenados, marcados hasta que murió el dictador en 1975 y el régimen no tuvo ya capacidad de mantener la dictadura y se vio obligado a negociar su final en el curso de los años 1976 y 1977.
Las experiencias y las vivencias no están reflejadas ni en el cine ni la televisión. Los libros de Historia minimizan los hechos de aquellos años en Madrid que no se redujeron solamente al recital de Raimon en la UCM de mayo de 1968 (que contó con la importante participación del compañero Arturo Mora ya desaparecido). Pusimos en marcha este proyecto con la pretensión de sacar de la amnesia colectiva inducida y de reconocer a un número significativo de personas, que aportamos o cedimos una parte de nuestras vidas a la sociedad, porque parece como si se pretendiera hacernos desaparecer como se ha hecho con las cárceles o con el centro de detención y tortura, reconvertido en sede de la Presidencia del gobierno regional de Madrid.
La sociedad había cambiado. En 1960, el mundo urbano suponía algo más de un 55% del total de la población y cerca del 40% éramos descendientes de quienes nos relataban la guerra (desde el bando de los vencedores o de los vencidos). Era evidente el peso de nuestro afecto y afinidad con nuestras familias, pero el cambio en nuestra sociedad fue una de las razones por las que, a todos con independencia del bando paterno, nos resultaba incomprensible la limitación de lecturas, el control de publicaciones, la prohibición de reuniones y concentraciones, la imposición de una moral carente de ética, la condicionada solidaridad, el conocimiento censurado, en suma la cortedad de miras que el régimen pretendía que tuviese su formada y elitista juventud. Estos son algunos de los factores que nos impulsaron a demandar el derecho de ser libres y que veíamos como algo natural en la información que nos llegaba del exterior.
Ahí radica la motivación para abordar este proyecto. Acotamos el entorno social, el período de tiempo y el ámbito geográfico. Faltaba incorporar la metodología del trabajo consistente en la recopilación de información de fuentes primarias a través de un cuestionario abierto que daba libertad para rellenar la información. La información recopilada a través del cuestionario se ampliaba mediante entrevistas a personas que estaban dispuestas a participar.
Empezamos a trabajar en junio de 2017. Una vez habíamos consensuado una carta de presentación y el cuestionario, correspondía emprender el contacto con personas involucradas en la actividad durante aquellos años. En muchos casos resultó complicado contactar muchas veces por desconocer sus auténticos nombres y apellidos (nombre clandestino o simple olvido). A pesar de las dificultades iniciales logramos llegar aproximadamente a un centenar de antiguos estudiantes antifranquistas a los que remitimos el correo electrónico desde la cuenta abierta para este objetivo estudiantes.antifranquistas@gmail.com. A día de hoy ya hemos logrado más de una treintena de respuestas.
Con este proyecto intentamos documentar y divulgar los testimonios de y para la historia de la lucha contra el franquismo y de sus protagonistas, recuperar los valores de estas personas, recuperando los referentes que impulsaron la lucha por las libertades (derechos humanos, igualdad y justicia social) y la supresión de privilegios (sociales, económicos, militares, religiosos o ideológicos).