España internacional

A finales del siglo XVIII hay dos grandes hitos, que darán lugar a un importante cambio internacional.

La Declaración de Independencia de las 13 colonias británicas americanas con la consiguiente fundación de Estados Unidos (1776)  y la Guerra de la Independencia (1775 a 1783) contra el imperio británico, sustentará la proclamación de su derecho a la libre autodeterminación.

La Revolución Francesa (1789) libertad, igualdad, fraternidad. 

Se emprende el origen ciudadano (patriarcal) del estado nación con delimitación territorial. Se diferencia de la etapa precedente por la característica de unos límites territoriales fluctuantes vinculados a los dominios o las hegemonías que tenían las coronas e imperios. También se impondrá en el siglo XIX un cambio de potencias imperialistas Reino Unido, Francia  y, en menor medida, Estados Unidos; sus consecuencias inmediatas modificarán y desmantelarán en el XIX los imperios hispánico y otomano. De igual modo se inicia la quiebra de los sistemas políticos de soberanía limitada, que transitará desde unos sistemas políticos de soberanía compartida con la Corona, del sufragio masculino censitario (renta, estado civil, instrucción y clase), hasta el sufragio universal masculino (delimitado por ley). El mundo colonial comienza la demanda del derecho a la libre autodeterminación.

El imperio colonial de la Corona borbónica española se extinguió a lo largo del siglo XIX con las independencias de las colonias de América Latina y de Asia. Esta emancipación colonial modificó la orientación imperialista de los monarcas y de los gobiernos españoles que se concentraron en dar valor a la actual Guinea Ecuatorial y el Norte de África. No obstante se realizaron aventuras imperialistas con otras potencias en México, Santo Domingo y Conchinchina.

Durante el siglo XIX el comportamiento internacional de la Corona española, de la I República y de sus respectivos gobiernos respondía al pretérito imperio colonial, sin comprender que el modelo imperialista precedente había sido derrotado por la nueva estrategia de los gobiernos  británicos y franceses. En el último tercio de siglo la intervención de los gobiernos de Estados Unidos inició su política de cañoneras en territorios del Atlántico y del Pacífico. Además el siglo XIX tuvo sus convulsiones interiores absolutismo-liberalismo, conservadurismo-liberalismo, carlismo-liberalismo, conservadores-progresistas, demócratas-republicanos, republicanos federales-cantonalistas, republicanos.monárquicos, y un largo proceso de desgaste social, político y económico con estruendosos aplausos de los gobiernos británicos y franceses.

El siglo XX en su primer tercio tendrá la impronta de la I Guerra Mundial; la Revolución Rusa; las guerras hispano-rifeñas;  el auge del regionalismo-nacionalismo catalán, valenciano, vasco y gallego; las insubordinaciones de los militares; las tensiones con la iglesia católica; el auge de los partidos y de los sindicatos de clase; el crac económico de 1929; la dictadura de Primo de Rivera y la II República.

La política internacional se centró en el proyecto norteafricano y ecuatoguineano, se mantuvo la neutralidad en la I Guerra, pero no se modernizaron las estructuras económicas.

Los 45 años siguientes para la sociedad española en el ámbito internacional estuvieron marcadas con el movimiento rebelde y golpista por la alianza de la Italia fascista, de la Alemania nazi, del Portugal de Salazar, de la tolerancia de Reino Unido y Estados Unidos y la bendición de la Santa Sede. Acompañado del aislamiento del gobierno nacional de la II República que contó con el respaldo de México y de la URSS, mientras el gobierno francés optó por aislar al gobierno de la II República.

Una vez finalizada la guerra española se hubo de tomar partido en la II Guerra Mundial. El corazón del gobierno de Franco estaba del lado de los países del Eje, pero no podía olvidar el trato recibido por Reino Unido y Estados Unidos, de ahí su neutralidad, no beligerancia, División Azul (junio de 1941), la vuelta a la neutralidad (octubre de 1943). Tratado con Portugal o Bloque Ibérico. Se pide en 1944 por USA que se cese en la exportación de wolframio a Alemania y se limite la actuación de los agentes de Falange en Latinoamérica Corder Hull «no es corriente en la comunidad de naciones que un país suponga que está prestando un gran servicio a sus vecinos al no atacarlos» 1944. Los objetivos internacionales del franquismo estaban en su expansión colonial en el Norte de África y Gibraltar. 24 de mayo de 1944 Churchill elogia la neutralidad del gobierno de Franco.

España queda excluida de la fundación de la ONU en 1945 hasta que la guerra fría sustenta abiertamente a la dictadura y promueve el ingreso en las organizaciones de la ONU a partir de 1951 UPU, UIT, OMS, FAO.

Durante el siglo XX el franquismo con su lema “Por el Imperio hacia Dios” pretendía incorporar Gibraltar, Marruecos, el Oranesado, territorios de África occidental y ecuatorial.

El final desastroso del imperialismo español se produce en el siglo XX y se corresponde con el ansia imperialista del franquismo, cuyas consecuencias fueron la independencia de Guinea Ecuatorial 1968 y la extinción del imperio colonial en el Norte de África finaliza el protectorado en el Norte de Marruecos 1956, Cabo Juby 1958, Sidi Ifni 1969 se reintegran en Marruecos y Sahara occidental se abandona en vísperas de la muerte del dictador 1975. 

En 1975 los territorios africanos de titularidad española son las islas Canarias, Ceuta, Melilla, isla de Alborán, islas Alhucemas,  islas Chafarinas, islote de Perejil y el Peñón de Vélez de la Gomera.