El tiempo es el día a día de la vida de cada persona. En ese tránsito se comienza por conocer el entorno. Un entorno que cada vez se hace más complejo. Cuando se va adquiriendo conocimiento de aquello que le rodea (imagen {si ves}, sonido {si oyes}, tacto {si percibes}, gusto {si degustas}, olor {si hueles}), se inicia el contacto con una realidad que te va siendo moldeada por la realidad misma y las sensaciones que uno incorpora y hace suyas. Más adelante esas sensaciones le dotan de respuestas instintivas, que uno desconoce cuando se han incorporado a su propia identidad.
Se inicia la andadura de la infancia. Todo es nuevo. No es cierto. Tienes hambre y no eres capaz de alimentarte, por tí mismo, intentas avisar a tu exterior que necesitas comer y beber. Lloras, gritas, manoteas y pateas. Si obtienes respuesta, inicias tu segundo aprendizaje vital (comunico y obtengo respuesta, no me importa quién me de la respuesta). Lo clasifico como el segundo aprendizaje, ya que el primero es imprescindible para llegar a este y consiste en llenar de aire tus pulmones e iniciar el intercambio necesario para que la máquina de este animal empiece a funcionar de forma autónoma (es el momento de la primera soberanía e independencia como ser).
Según transcurren los años, las civilizaciones humanas te dirán que has nacido en el seno de una familia que te quería, que eras el bien más preciado, que todo lo mejor era para tí, que tu madre, que tu padre, que estaban dispuestos a todo por tí … Esa parte es manipulación ideológica que pretende la exaltación de una forma determinada de organización social en un momento dado de la historia de la especie para intentar garantizarse la protección en su senectud.
Es eviente que has nacido (iba a poner has visto la luz, pero estaría excluyendo a las personas ciegas). También es evidente que eres el resultado de la fusión de dos gametos. Obviamente se ha producido el desarrollo del feto hasta el momento del parto, viabilidad del desarrollo del feto en que puede sobrevivir fuera del seno del útero). Aquí se inicia para las crías de los mamíferos un ciclo dependiente externo para la supervivencia. La autonomía se va adquiriendo con el paso del tiempo y la soberanía sobre los actos y el uso de los derechos como ser vivo aún están muy limitados.